LO QUE SI SABEMOS DE LAS FAMILIAS ACOGEDORAS:

  1. La gran mayoría de las familias que deciden postularse como familias acogedoras, sabemos que no se sienten “completas”, que desean hacer un aporte a la humanidad y algunas de ellas, se han visto sometidas a largos programas de fertilidad con poco o ningún éxito, lo que produce una gran decepción y frustración. Ahora, el elegir participar en el Programa de Colocación Familiar es una nueva oportunidad de hacer realidad sus deseos, de deja el mundo mejor de cómo lo encontraron.
  2. Sabemos que las familias acogedoras que no tienen hijos biológicos, muchas veces han sido víctimas de la presión social y familiar, para que tengan descendientes; lo que produce ansiedad, frustración e incluso sensación de no pertenencia a su grupo de referencia (amigos, compañeros de trabajo, primos, etc), lo que en algunos casos lleva al aislamiento social y/o familiar.
  3. Muchas personas que se postulan para el programa de Colocación Familiar, asisten sin tener clara la diferencia entre la colocación familiar y la adopción, sabemos que el éxito del Programa depende de que el postulante conozca no solo el aspecto humanitario, posea la motivación necesaria, los recursos afectivos, morales y económicas; sino de que esté consciente de toda la responsabilidad y compromiso legal que implica su decisión. Pues tendrá en su hogar a un “chiquitico” durante un periodo de tiempo variable, con el que inevitablemente creará vínculos afectivos sin tener la certeza de la duración de esa relación (pueden ser meses, años o toda la vida).
  4. Algunos postulantes han deseado tanto tener un “chiquitico”, que hasta han soñado con él. Se lo han imaginado: morenito, flaquito, cachetón, alegre, de ojos achinados, con un dientecito, etc… pero ese niño soñado, idealizado no siempre se corresponde con el “chiquitico” que acogerá en su hogar. Lo que si sabemos, es que solo con el día a día, se crean los lazos y el apego que trasciende a la apariencia física del niño, y entonces sabrá que ha llegado el “chiquitico” soñado a su hogar.
  5. Sabemos que muchas familias acogedoras han convertido en el eje central de una etapa de su vida, deseo de tener un niño, y cuando la opción de recibirlo se acerca y es real; sienten por un lado, una vaga sensación de alivio, alegría e ilusión y por el otro, una gran incertidumbre, ansiedad y temor , sobre su capacidad para ejercer el rol de padre/ madre sustituto (a) como tantas veces lo añoraron ¡adelante… eso es esperable… Las madres biológicas también experimentan el mismo estrés y depresión post parto!
  1. A veces las parejas acogedoras,creen que con la llegada del niño al hogar se consolidará su matrimonio o relación. Sabemos, que el ser familia no lo define el número de sus integrantes o la variedad en las edades de estos; sino la calidad de la relación entre sus miembros. ¡Una casa la tiene cualquiera, un hogar solo los que cuentan con una familia!.
  2. Muchos de los postulantes al Programa de Colocación Familiar son personas que no tuvieron hijos biológicos; por lo que han tenido que superar dicha perdida y elaborar el duelo; para poder pensar en otras opciones de crianza de un “chiquitico”, en su hogar. Sabemos que poner en manos de terceros (miembros del Sistema de Protección: Programa de Colocación Familiar, Jueces, Oficina de Adopciones, Fiscales, psicólogos, trabajadores sociales, etc…) un Proyecto tan importante y personal como el de criar un niño (a), muchas veces da desconfianza en las instituciones e incluso crea aversión a ellas.Pero también sabemos, que Dios le dio una fortaleza y perseverancia muy especial, a las familias acogedoras; además de haber sido elegidas para una labor, que tiene la mayor recompensa; que es: la alegría de un “Chiquitico”.
  3. Sabemos que las familias que se suman al Programa de Colocación Familiar, son además de fuertes y perseverantes (aunque de vez en cuando, caigan en el llanto, como todo ser humano), personas con disposición a participar activamente en los trámites y gestiones para lograr su objetivo de criar un “chiquitico”. Tienen tolerancia a la frustración y que para cualquier otro puede ser un sacrificio, para ellos solo es un paso más para alcanzar la meta.“Si lloramos por no poder ver el sol de noche, las lágrimas no nos van a dejar ver la luz de las estrellas”.
  4. Sabemos que la mayoría de los postulantes al Programa de Colocación Familiar, son parejas o personas independientes, consolidadas en el área laboral, habitacional, y social… Pues han recorrido un largo camino antes de considerar ser parte del Programa de Colocación Familiar. Esa estabilidad de pareja o relaciones, y consolidación socio- económica serán fundamentales para que el “chiquitico” se sienta seguro su nuevo hogar y los adultos, se apoyen unos a otros.

10.Sabemos que muchos postulantes han explorado y/o recorrido caminos legales e ilegales para lograr hacer realidad su deseo de criar un niño. Pero el hecho de que este leyendo éste documento, indica que han madurado la idea de hacer un proceso ajustado a la Ley (LOPNA) que le traerá la tranquilidad de saber, que el “chiquitico” que reciba en su hogar no fue “secuestrado de su familia biológica”; sino muy por el contrario el niño requería de una familia protectora y nutritiva, y finalmente la ha encontrado.

¡Se unieron y satisficieron las necesidades de los grandes y los chiquiticos!

11.Sabemos que la mayoría de las familias acogedoras en su planilla de solicitud de evaluación, piden ser emparentadas con bebés recién nacidos porque existe el mito de que es mucho más seguro que el niño sea criado por la familia desde un principio. Si bien es cierto que todo niño se beneficia de ser criado en un medio familiar armónico; en el caso de los niños residenciados en Entidades de Atención, que en su mayoría son de alto riesgo (se desconocen antecedentes pre y post- natales), es mucho más segura la colocación de un niño más grande; pues las enfermedades degenerativas aparecen después del 2do año de vida, así como la confirmación de HIV, déficit de atención, etc… Así pues, mientras mayor sea el niño, más información tendrá de su funcionamiento en todas las áreas de desarrollo y más seguro será el éxito de la colocación.

12. Sabemos que muchos postulantes a Colocación Familiar temen que los niños traigan una carga genética que los lleve a ser disruptivos, peligrosos o agresivos. “Los Chiquiticos” pueden heredar ciertas características fenotípicas, enfermedades y habilidades de su familia biológica, pero lo que no se hereda; son los valores y principios éticos y morales, el auto- estima, la cordialidad, honradez, etc… por eso invitamos a la familia acogedora a confiar más en lo que la crianza pueden aportar, que en la carga biológica que el niño pueda llevar.

13.No vale la pena vivir con los fantasmas de todas las cosas terribles que podrían pasar, pues sabemos que cada problema puede ser atendido en su momento y ser superado satisfactoriamente ¡ así pues, debemos atajar cada problema en el momento en que se presente!. Las inquietudes de un día no serán iguales a las del siguiente. Todos en algún momento de la vida, requerimos de orientaciones y apoyo y la experiencia nos demuestra que los fantasmas el 99% de las veces, fueron mucho más aterradores y gigantes que la administración de la propia realidad.

14.Sabemos que las familias acogedoras preguntan una y mil veces sobre la misma inquietud, para validar la información. Sin embargo, a veces las hacen a las personas equivocadas, y lejos de tranquilizarlos y aclarar dudas; se angustian y hacen o dicen cosas de las que después se arrepienten.Por eso, los invitamos a comunicarse directamente con la Coordinadora del Programa de Colocación Familiar